Viaje al centro de la Fórmula Uno - Jules Bianchi

01.08.2014 08:00

El piloto de Marussia, también protegido de la Academia de Pilotos de Ferrari Jules Bianchi comenzó a escribir acerca de lo que pasa por la mente de los pilotos durante la temporada -y también durante las vacaciones. Una nueva forma para el francés de dar a conocer sus pensamientos y puntos de vista.

Traducido por: Julieta Tulián.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El piloto francés nos dice:

"Realizar sus sueños es una de las cosas más bonitas que le puede pasar a una persona y estoy feliz de haber cumplido mi sueño más grande, que es conducir en la F1. He estado soñando con esto desde que era un niño, pero sólo cuando empecé a conducir monoplazas me di cuenta de que mis sueños podrían convertirse en realidad. Si me hubieran dicho que esto sucedería, cuando tenía 13 años, no lo habría creído.

Pero lo he hecho y estoy en la mitad de mi segunda temporada en la máxima categoría, y quiero tratar de llevarlos a todos ustedes detrás de escena y mostrarles mi vida y mi viaje, para demostrarles lo que significa ser parte de este mundo especial, que parece tan remoto e inalcanzable.

Empecemos diciendo que correr en la Fórmula 1 es algo que me da mucha emoción: esta es la primera palabra que se me viene a la mente. La segunda es profesionalismo: si quieres sobresalir tienes que ser profesional en cada pequeño detalle y eso es cierto para nosotros, tanto para los pilotos como para todos aquellos que trabajan en los distintos roles. Es algo que lo que me di cuenta de inmediato; desde la primera vez que tuve la oportunidad de ver de cerca el funcionamiento de Ferrari. Incluso en Marussia, aunque la magnitud de las operaciones es ciertamente diferente de la Scuderia, el nivel de profesionalismo es muy alto.

 

El nuestro es un deporte muy duro, en la que si no siempre das el 100%, independientemente de las circunstancias, te arriesgas a quedarte atrás de inmediato. Esto significa que siempre hay que concentrarse lo máximo posible,  cuando se trabaja en la pista y también cuando estás libre de compromisos específicos, porque nunca se puede ‘descansar'. Es por esto que si tengo que elegir una tercera palabra para asociar con la Fórmula 1, diría que es cansancio: no sólo cansancio físico -conducir estos coches no es exactamente relajante, y para hacer esto hay que trabajar duro incluso durante el fin de semana de carrera-, pero, más importante, también el cansancio mental que se obtiene por todo esto.

Nunca me aburro de la rutina; es verdad que el fin de semana de Gran Premio es parecido a un espectáculo teatral, repitiéndose exactamente de la misma forma todos los fines de semanas y en diecinueve lugares diferentes. Pero no me importa esta repetición en lo absoluto.

Las vacaciones de verano de dos semanas llegan en el momento justo. Hemos estado haciendo nuestro trabajo, viajando por el mundo, más o menos desde finales de enero, cuando comenzamos a conducir en las pruebas de invierno. Pero ahora podemos descansar un poco y tratar de recargar las pilas para la segunda mitad de la temporada.

En las últimas carreras podía ver realmente a nuestra gente en boxes que comenzaban poco a poco a sentirse fatigados y yo tampoco podía esperar para tener un descanso. No estoy planeando hacer nada especial, ni siquiera celebrar mi cumpleaños número veinticinco, el próximo 3 de agosto; unos días en casa en Ginebra, con mi familia y luego un poco de sol con mis amigos en alguna playa, pero no será un lugar muy lejano, con más cambios de zona horaria. He tenido un montón de eso y muchos más me esperan, desde finales de agosto hasta el penúltimo fin de semana de noviembre.

Cuando tengo algo de tiempo libre, me gusta hacer deportes con mis amigos. Siempre trato de organizar pequeñas competencias, ya sea karts o jugar al squash o fútbol: esto es lo que voy a ser hasta reiniciar el motor de mi Marussia en Spa, donde se competirá en el Gran Premio de Bélgica.

Por supuesto, tengo algún tiempo para pensar en lo que ha sucedido en esta primera parte de la temporada, ya que obviamente no se puede sacar la Fórmula 1 de la cabeza ni siquiera en vacaciones.

Estoy contento por cómo han ido las cosas hasta el momento: hemos dado un gran paso adelante en comparación con el año pasado y podemos empezar a

ver los resultados. Terminar en zona de puntos en Monte Carlo, con el noveno lugar es sin duda el mejor momento del año, aunque también fue importante ser capaz de entrar en la Q2 (la segunda parte de la calificación para los 16 mejores coches) dos veces: en Silverstone y hace unos días en el circuito de Hungaroring; esto significa que nos estamos acercando a los equipos principales a pesar de que la distancia es todavía muy amplia.

¿El peor día? Eso es fácil de elegir: el domingo en Montreal, donde no he podido completar ni siquiera la primera vuelta, qué pena...

Otro momento hermoso fue la prueba de Silverstone con Ferrari. Ponerme el sobretodo de color rojo con el Cavallino Rampante en el pecho siempre es una sensación increíble, como lo es subir al auto. Lo he hecho antes, pero la emoción siempre es muy potente e increíblemente hermosa.

Para mí Ferrari es como una segunda familia y conducir a tiempo completo con la Scudería sigue siendo mi principal objetivo, mi último sueño.

¿Voy a llegar a realizar ese sueño? No lo sé. Pero teniendo en cuenta que he cumplido mi meta de conducir en la F1, ¿por qué no aspirar a cumplir un sueño aún más grande?

Hasta la próxima vez…"

Jules Bianchi.

Ver versión original en inglés.

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